Cinco Etapas Psico-Espirituales del Emprendimiento

Todo emprendimiento es un proceso profundo y sentido que transforma la vida del emprendedor. Se materialice o no, cualquier “idea de negocio” marca un antes  y un después para quién busque realizarla. Sin importar el tipo de emprendimiento que sea, siempre hay sueños, anhelos, esfuerzo, energía envueltos en todo un proceso que inicia desde antes de saber exactamente qué quieres entregar al mundo con tu emprendimiento.

En Emprendiendo Consciencia no podíamos dejar de lado la comprensión de qué sucede con un emprendedor consciente mientras vive ese proceso creativo. Hemos desarrollado estas cinco etapas psico-espirituales para aproximarnos a la sistematización de la gestación de un proyecto, desde la inspiración divina que recibimos para concebirlo hasta que lo trascendemos dejando un legado para el mundo.

Ahora procede a conocer estas cinco etapas, observa dónde estás o has estado en algún emprendimiento propio, y coméntanos tu experiencia. Comencemos este viaje por el proceso de emprender:

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Primera etapa: Creación

Es la etapa inicial donde emerge la semilla del emprendimiento. Aparece una necesidad, la urgencia de construir algo llamado “negocio” a partir de una idea.

Un aspecto central en esta etapa es la aparición de la gran idea, es allí donde realmente experimentamos la inspiración divina a través de nosotros. En ocasiones podemos sentir esa urgencia de la creación sin que aparezca una idea que nos responda cómo queremos hacerlo. En otras ocasiones las ideas que surgen pueden ser débiles o poco viables. Será nuestra apertura para conectarnos con la fuente universal de la sabiduría, con el nombre que prefieras darle, además de nuestra capacidad para aceptarnos merecedores de la abundancia la que determinará cómo fluirá esta etapa del emprendimiento en nuestro proceso.

En esta primera fase, además fortalecerte personalmente, soltar tus miedos y perdonarte ante experiencias pasadas que influyan inconscientemente en esa creación inicial, también deberás desarrollar competencias para estructurar la idea de tu proyecto, que te permitirán llevarla a la práctica.

Segunda etapa: Manifestación

Esta es la fase donde la idea se materializa en algo concreto, se transforma de una idea abstracta a un negocio tangible y delimitado. Es una etapa que puede resultar larga dado que implica el desarrollo de las condiciones, elementos y productos/servicios que constituyen tu emprendimiento.

Existen emprendedores que superan la etapa de creación pero no logran manifestar su emprendimiento. Nuevamente se amerita identificar los aspectos psico-espirituales que limitan esta fase del proceso. Miedos, dudas, pensamientos contradictorios que te mueven del deseo a la evitación, pueden ser algunos de los puntos personales a sanar para que resuenen las condiciones que necesitas y logres avanzar en el proceso de materialización de tu idea.

Si estás seguro de que es una gran idea, no desistas, teniendo confianza en ti mismo la idea se manifestará en el tiempo divino. Parte de las pruebas de vida que se viven durante el desarrollo de un emprendimiento, están superar la frustración y la falta de fe, emprender en sí mismo en un proceso psico-espiritual así que mantente consciente en ello durante cada prueba.

Tercera etapa: Transformación

Durante esta etapa, el emprendimiento alcanza los resultados deseados y objetivos previstos transformando la realidad social a la que se destinaron tus esfuerzos, mientras, al mismo tiempo, transformas tu vida, brindas nuevas oportunidades a tu familia y a la comunidad en la que te desenvuelves.

Todo emprendimiento busca transformar el mundo a su alrededor. Desde los emprendimientos tradicionales que desean ofrecer, por ejemplo, calzados para mujeres que desean lucir más altas, hasta los que pretenden cambiar el paradigma de género para promover menos violencia y más respeto, buscan en su seno transformar una necesidad en satisfacción. Cuando un emprendimiento no logra este resultado, no logra venderse, no construye un movimiento, no termina de arrancar, entonces hay barreras psico-espirituales que revisar y que estarán ocultas detrás de una dificulta en la toma de decisiones, entre otras posibilidades, que esconde profundas inseguridades personales.

Cuarta etapa: Abundancia

Luego que un negocio se materializa a partir de una idea y comienza a rendir sus frutos deberá continuar creciendo hasta no depender de nosotros. Un emprendimiento nunca se estanca, pues como todo en la vida está en movimiento permanente, se expande o se contrae. Imagina tu futura empresa como una entidad con vida que crece y madura para poder ser inicialmente auto-sostenible y luego trascenderte sin límites como ocurre con las franquicias empresariales.

¿Por qué limitar tu empresa a un tamaño o forma? Como ocurre en el emprendimiento tradicional al preguntar ¿Cuántos nuevos talentos ingresarán a tu equipo este año? Y recibes la respuesta “uno o a lo sumo dos personas”. La abundancia implica salirte del camino para permitir que lo que has creado ya no se límite a las barreras de nuestra Mente humana, sino que se constituya en toda la posibilidad que el universo nos brinda.

Quinta etapa: Liberación

En la última fase, el negocio tiene vida propia y no depende del emprendedor, el negocio se constituye en una entidad aparte de ti, donde pueden participar socios y colaboradores que se encarguen de él, para que disfrutes de tu tiempo y de tu libertad personal y financiera. Las barreras psico-espirituales en esta etapa implican ataduras con el negocio que impiden que aceptes el relevo que otros talentos pueden brindarte, por ello, tu liberación implicará superar toda codependencia y permitir que el negocio te trascienda perdurando más allá de tu propia vida.

Finalmente, cada etapa del emprendimiento implica aspectos psico-espirituales que podrás atender si estás atento a tu interioridad, te brindas espacios de meditación e inclusive solicites apoyo, tal vez un proceso de coaching, que te permita sobrepasar tus propias limitaciones, por esta razón siempre decimos que emprender realmente es un proceso de transformación personal a todo nivel cuando lo haces en consciencia.

¿Ya fuiste inspirado con una “gran idea” de negocio? ¿Sabes qué hacer con esa bendición? ¿En qué etapa de tu emprendimiento estás?. Si quieres recibir asesoría y acercarte a otros emprendedores conscientes, visita nuestro website www.emprendiendoconsciencia.com,  síguenos en nuestras redes sociales Facebook e Instagran como Emprendiendo Consciencia y comparte este contenido con otros. Te acompañaremos en el proceso de emprender consciencia, estaremos encantados de ser parte de tu propia transformación.